Piel de naranja confitada paso a paso

Piel de naranja confitada paso a paso

9 agosto, 2019 Desactivado

La piel de naranja confitada destaca por ser una de las golosinas naturales más deliciosas que podemos preparar nosotros mismos en casa, y que además se puede elaborar de múltiples formas.
La cáscara de naranja confitada se muestra como un acompañamiento ideal para la sobremesa, ya que su ligereza y toque dulce la convierten en un postre al que muy pocos pueden resistirse.
Aunque confitar piel de naranja en casa puede llevar algo de tiempo, sin duda merece la pena, ya que de esta manera conseguirás un sabor superior al de las pieles de naranja confitadas que puedas comprar en cualquier establecimiento, asegurándote de utilizar únicamente ingredientes totalmente naturales. Además, a un precio mucho más económico.
Y lo mejor es que para elaborar corteza de naranja únicamente necesitarás la piel de una naranja que hayas utilizado previamente y azúcar, así de fácil.

¿Cómo confitar piel de naranja en casa?

Ingredientes:
• 5 naranjas.
• Azúcar para hacer el almíbar.
• Azúcar para decorar la piel de naranja confitada.

Preparación de la corteza de naranja confitada

• Paso 1:
Lo primero será eliminar los dos extremos de las naranjas, haciendo cuatro cortes en cada naranja de extremo a extremo, para retirar los cuatro segmentos de piel, incluyendo la parte blanca, evitando que se rompan.

• Paso 2:
Blanquea la piel de las naranjas para eliminar el amargor, y añádelas en un cazo con agua a fuego medio – alto. Una vez el agua comience a hervir, deja cocer las naranjas durante cinco minutos.
Pasado ese tiempo retira y escurre las cáscaras de la naranja y ponlas sobre un chorro de agua fría para eliminar el calor.
Hecho esto, deberás repetir todo este proceso cuatro veces más para conseguir una cáscara de naranja realmente deliciosa.

• Paso 3:
Tras haber hervido la piel de las naranjas en cinco ocasiones, corta las cáscaras en largas tiras de medio centímetro de grosor aproximadamente, para obtener entre cinco y seis tiras por cada trozo de cáscara.
Es importante que manipules las cáscaras con cuidado, ya que estarán bastante blandas y pueden romperse con facilidad.

• Paso 4:
El siguiente paso será preparar el almíbar para después confitar la piel de naranja. Para ello tendrás que pesar las cáscaras y poner en un cazo el mismo peso en azúcar, por la mitad de peso de agua.
Pon el almíbar a fuego medio – alto hasta que se disuelva todo el azúcar y comience a hervir, removiendo para evitar que se queme. Una vez haya comenzado a hervir, añade las cáscaras de naranja y pon el fuego a una temperatura medio – baja.

Deja que el almíbar y las cáscaras de naranja se cuezan durante unas dos horas, hasta que veas que las tiras han absorbido todo el almíbar y han obtenido una textura blanda. Es importante que vayas removiendo de vez en cuando para evitar que puedan pegarse al fondo del cazo, con cuidado de no romper las tiras.

• Paso 5:
Retira las cáscaras y colócalas sobre un papel limpio, separándolas para evitar que se peguen a medida que se enfrían. El papel de horno es uno de los que mejor funcionan.
Una vez las tiras estén frías y secas, rebózalas en abundante azúcar para darles un mayor dulzor y decorar el acabado final.
Si lo deseas, también puedes cubrirlas con chocolate caliente, aunque esta opción quizá resulta algo más empalagosa.

Conclusión
Como ves, en tan solo cinco pasos puedes preparar tú mismo una deliciosa piel de naranja confitada con la que disfrutar de un postre totalmente natural, que te permitirá conquistar a tus invitados.

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